Hace
poco más de dos años que empecé a escribir en este blog, una historia sobre un personaje
que viajaba en el tiempo… o quizás soñaba, como queramos verlo. Lo titulé:
“QUIZAS FUE UN SUEÑO”
Este personaje, ha estado viajando a
través de los siglos, por las etapas más
importantes de la historia de Cartagena. Como todos sabéis, este blog está
especialmente dedicado a esta ciudad, de la que creo saber un poquito, y a la que
creo conocer bien.
Mi
ciudad, donde nací y habito, es una de las más maravillosas de España, incluso
me atrevería a decir del mundo mundial. Seguramente pecar un poco de
“chauvinista” no es tan grave, porque esta ciudad se lo merece. Una urbe del
tamaño en extensión como Cartagena, me refiero a lo que es el centro urbano, que no es muy grande, y que en ese espacio contenga:
Más de diez importantísimos museos, uno de
ellos Nacional, ARQUA, M. TEATRO ROMANO, M. NAVAL, M. HISTORICO MILITAR, M. DEL
FORO, M. ARQUEOLÓGICO MUNICIPAL, M. DEL VIDRIO, M. ETNOGRAFICO, M. DE LA GUERRA
CIVIL, M. MITI, MURAM, (arte moderno). En proyecto CASA MUSEO DE ISAAC PERAL.
Varios centros de interpretación. El de la ciudad, CASTILLO CONCEPCIÓN, MURALLA PÚNICA,
etc.
Yacimientos arqueológicos a espuertas, como ANFITEATRO, AGUSTEUM, CASA DE LA
FORTUNA, CASA DE SALVIUS, DECUMANO, etc.
Con cuatro castillos en los montes que rodean su magnifico puerto natural,
(ATALAYA, GALERAS, SAN JULIAN, DE LOS MOROS) y en su interior otro, que no solo
fue castillo, sino también doble
alcazaba musulmana, situado en la colina más alta de las cinco que
conforman su perímetro histórico urbano. (CONCEPCION)
Murallas: PUNICA, ROMANA, BIZANTINA, MUSULMANA, DEL DEAN, DE
ANTONELLI, DE POSSI, DE CARLOS III, De todas las civilizaciones que han pasado
por esta tierra en tres mil años de historia.
Fortalezas militares de defensa, que en su día fueron inexpugnables. Y a intramuros:
ARSENAL, HOSPITAL DE MARINA, CUARTEL DE PRESIDIARIOS Y ESCLAVOS, ESCUELA DE
GUARDIAMARINAS, CUARTEL DE ANTIGUONES, PARQUE DE ARTILLERIA, PABELLON DE AUTOPSIAS,
etc.
Preciosos
palacios modernistas como: CERVANTES, CASINO, LLAGOSTERA, GRAN HOTEL,
PALACIO PEDREÑO, CASA MAESTRE, PALACIO AGUIRRE, CASA DORDA, ZAPATA, etc. etc.
En sus vías principales, nos hacen echar un vistazo a las alturas cuando paseamos
por sus calles. Y muchísimas otras cosas, que ahora mismo serían imposibles de describir.
¿Cómo
no poner a viajar en el tiempo a un personaje, que nos describe todas estas
maravillas? Por esta razón fue que me decidí a escribir esta historia y he
aprovechado ciertos conocimientos adquiridos a lo largo de toda mi vida, sobre
esta gran ciudad, para en estos 33
capítulos, relataros o descubriros mediante las aventuras y desventuras de
mi personaje, los acontecimientos de las etapas históricas más importantes, o
que más me importan a mí. No puedo evitarlo…, soy una romántica empedernida y
si además, a la historia le añades un poco de ficción, pues te queda una
aventura redonda.
He tratado de que esta historia, resultara
amena de leer para las personas interesadas en el tema cartagenero-histórico, que sé son muchas. Resulta mucho más
agradable que te lo cuenten de esta forma sencilla, porque en realidad parece
que eres tú mismo el que esta viajando por los tres mil años de historia, por los tres mil años de tesoros escondidos.
Y creo… que aún quedan muchos por descubrir. El tiempo lo dirá.
Aquellos
que hayan leído estos 33 capítulos, sabrán cual es el fin de esta aventura, pero
no solo eso, sino que además, en los detalles que parecen carecer de
importancia, es de donde más se aprende.
Y
a los que no la han leído, o solamente algún capítulo suelto, les animo a empezar
por el principio y así completar toda la historia de nuestro viajero o soñador.
De
todos los personajes que integran esta aventura, la mayoría son realmente históricos,
que existieron en sus épocas… Otros, los
menos, son pura ficción.
No
esperéis, quienes os acerquéis por
primera vez a este blog, a una escritora de gran pluma, ni mucho menos. Yo solo “cuento cosas” que espero nos entretengan
y nos distraigan de la realidad rutinaria, a la que a veces nos cuesta
enfrentarnos.